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De los almendros al mango: la historia (poco conocida) del tropical en la Axarquía

De los almendros al mango
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De los almendros al mango: la historia (poco conocida) del tropical en la Axarquía 4
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De los almendros al mango: la historia (poco conocida) del tropical en la Axarquía 5

La llegada de un cultivo improbable.

El mango llegó primero a Canarias, en la década de 1970, procedente de semillas y plantas importadas de América Latina y el Caribe. Poco después, algunos agricultores de Málaga y Granada empezaron a experimentar con las mismas variedades, conscientes de que el litoral mediterráneo protegido por Sierra Tejeda y Sierra de Almijara ofrecía algo excepcional: inviernos suaves, ausencia de heladas y veranos largos y calurosos : justo lo que el mango necesita para prosperar.

Fue a finales de los años 80 cuando la Axarquía adoptó definitivamente el cultivo del mango, casi cuatro décadas atrás. Al mismo tiempo, muchas familias agricultoras de la zona tomaron una decisión que cambiaría el paisaje de la comarca: sustituir progresivamente almendros, olivos y viñedos por aguacates y mangos, cultivos que ofrecían mejor rentabilidad y se adaptaban perfectamente al microclima local.

Mientras el mango se abría camino en el sur peninsular, el aguacate seguía su propio recorrido, con un origen todavía más curioso. La variedad Hass, hoy la más cultivada del mundo, nació en California en la década de 1920, cuando Rudolph Hass, un cartero aficionado a la horticultura, plantó en su jardín una plántula procedente de semillas de variedades mexicanas y guatemaltecas.

Su aspecto oscuro y rugoso generó dudas al principio, pero terminó imponiéndose por su sabor, su textura cremosa y quizás lo más importante para el comercio: su piel gruesa, que lo protege muy bien durante el transporte. Hoy, más del 80% de los aguacates comercializados en el mundo pertenecen a esta variedad, y en la Axarquía el Hass ocupa también un lugar predominante: más del 80% de la superficie cultivada de aguacate en la comarca corresponde a esta variedad.

De cultivo marginal a referente Europeo.

El crecimiento no se detuvo ahí. Desde 2010, la superficie certificada como ecológica de aguacate, mango y chirimoya en España ha crecido casi un 600%, impulsada por una demanda europea, especialmente centroeuropea, que reclama cada vez más fruta tropical libre de químicos. Las proyecciones sitúan a España camino de las 24.000 hectáreas de aguacate y mango ecológico para 2030.

Lo que empezó como un experimento agronómico en unas pocas hectáreas es hoy una de las señas de identidad más reconocibles de la Axarquía: el único lugar de Europa donde estas frutas tropicales crecen de forma natural al aire libre, sin necesidad de invernaderos.

En Managú, cultivamos mango y aguacate en esa misma tierra que hace cuarenta años apostó por algo que parecía imposible. Y seguimos haciéndolo con el mismo espíritu: cuidando cada árbol, cada temporada, para que ese legado siga dando fruto.