Con nuestras fincas en su momento de esplendor, es difícil alejar la mirada del anaranjado fruto del cultivo estrella de finales de la estación dorada. Sin embargo, poco se habla de un potente aliado, igual de visible y generoso, que se muestra a la vista y cuya clave reside en sus hojas. Los beneficios para la salud de la hoja del mango -en infusión y otros preparados- son tan potentes que ayudan en el tratamiento de la diabetes, el asma, la presión arterial y hasta el estrés y la ansiedad.
El árbol del mango, que en el territorio nacional y europeo tan sólo vamos a poder encontrar en ‘la pequeña’ porción de superficie que ocupa la Costa Tropical de Málaga y Granada, dado el ‘endemismo’ climático existente en este rincón del continente; se empezó a ‘domesticar’ hace unos 4.000 años. Según diversos estudios de botánica, se llevó desde la India hacia el este de Asia entre el 400-500 A.C. En el siglo XV pasó a ser cultivado en Filipinas; y en el XVI en África y en Brasil por parte de los portugueses. El mango es el fruto nacional de la India, Filipinas y Pakistán. Se trata por tanto de un cultivo milenario que, al igual que el Aguacate, hunde sus raíces en antiguas culturas que una vez que probaron y descubrieron sus valiosas propiedades, comenzaron a introducirlo en su dieta. Lo que no sabemos a ciencia cierta es si estas primeras civilizaciones fueron capaces de aprovechar las propiedades terapeúticas del resto de recursos del árbol; como sus hojas, una fuente vegetal muy potente de cara al tratamiento de distintas dolencias tales como los problemas respiratorios o dolores como el de oído.
No lo sabía
Buenísimas las hojas de mango en te
Buenas noches, voy a probar la infusion de las hojas tiernas de. mango. Gracias.
Interesante